Cuánta pintura pide de verdad un metro cuadrado

En el bote pone 13 o 14 m² por litro. En la pared que tienes delante, cuenta con 8 a 10. Esa diferencia no es un redondeo: en una habitación de 5 × 4 m decide entre dos envases y tres.

De dónde sale la cifra del envase

El rendimiento se mide sobre un soporte de referencia: liso, sellado, con espesor de capa uniforme. Todo lo que hace que una pared sea una pared real juega en contra. El yeso reciente y el enlucido nuevo absorben la primera mano. El gotelé añade superficie que una medición plana no ve. Un rodillo de pelo largo carga más pintura y suelta más.

Trata el dato impreso como techo, no como previsión. Sobre soporte nuevo, el extremo bajo del intervalo; al repintar en un tono parecido, el alto.

La cuenta, hecha una vez

La superficie a pintar son cuatro paredes menos los huecos:

2 × (largo + ancho) × altura − puertas − ventanas

Multiplicas por las manos, divides entre el rendimiento y redondeas los envases hacia arriba. Ese último paso pesa más de lo que parece: la pintura que se acaba a dos tercios de una pared deja una marca visible donde empieza el bote nuevo, aunque el código de color sea idéntico, porque los dos envases secan a ritmos ligeramente distintos.

Chuleta: estancias habituales

Con 2,50 m de altura, dos manos y 10 m² por litro, descontando la puerta y una ventana:

Estancia Paredes A pintar Pintura Envases de 4 l
Baño 2,5 × 2 m 22,5 m² 18,7 m² 3,74 l 1
Dormitorio 4 × 3 m 35,0 m² 31,2 m² 6,24 l 2
Habitación 4 × 3,5 m 37,5 m² 33,7 m² 6,74 l 2
Salón 5 × 4 m 45,0 m² 41,2 m² 8,24 l 3
Salón 6 × 5 m 55,0 m² 51,2 m² 10,24 l 3

Fíjate en lo despacio que sube el número de envases frente a los metros de suelo. La superficie de pared sigue al perímetro, no a la planta, así que una habitación del doble de tamaño no pide el doble de pintura. Por eso añadir una segunda estancia a la misma compra suele costar un envase más y no el doble.

La imprimación es una partida aparte

La imprimación rinde menos que el acabado y se calcula por separado. Sobre yeso reciente, encima de zonas emplastecidas o al pasar de un color oscuro a uno claro no es opcional: sin ella, la primera mano de pintura hace su trabajo, pero más cara, y desaparece bastante más rápido de lo que sugiere la etiqueta.

El orden práctico es: imprimar, calcular después dos manos con el rendimiento alto del envase y solo entonces comparar con el número de botes. La imprimación convierte tu pared en algo parecido al soporte sobre el que midió el fabricante, y solo a partir de ahí la cifra del envase significa algo.

El error que conviene ahorrarse

No dejes de descontar puertas y ventanas «por si acaso». En una habitación pequeña los huecos son fácilmente una décima parte de la pared, y añadir margen sobre un rendimiento ya prudente termina con un envase sobrante en un color mezclado a medida, que en la siguiente partida no va a coincidir de todos modos.

La calculadora de pintura descuenta los huecos, acepta el rendimiento de tu propio bote si quieres cambiarlo, y devuelve envases en lugar de decimales de litro.

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